La mañana del martes 12 de febrero del 2019, La ciudad de Santiago, presta a celebrar 478 años desde su fundación, fue golpeada por uno de los incendios más grandes que ha debido enfrentar el Cuerpo de Bomberos de Santiago en las últimas décadas.

Siendo las 09:28hrs, la central de alarmas y telecomunicaciones del Cuerpo de Bomberos de Santiago despachaba las bombas de la 9ª, 11ª y 17ª compañías, en conjunto con los carros porta escalas de la 6ª y 12ª compañías a un llamado estructural en lugar público (10-0-3), en la intersección de Bascuñán Guerrero y Avda. Libertador Bernardo O´Higgins. Nuestra máquina salió en dirección al lugar de la emergencia conducida por nuestro cuartelero, Daniel Malverde y tripulada por una dotación de 5 voluntarios, a cargo del Ayudante del Departamento Médico Gerardo Espinoza Retamal.

Al llegar al lugar, el personal de bomberos confirmó que se trataba de fuego en locales comerciales instalados en inmuebles de antigua data, con alta carga combustible tanto en sus elementos estructurales como en los bienes almacenados en su interior, condición agravada por la exponencial propagación que estaban teniendo las llamas hacia los inmuebles colindantes, motivo por el cual se procedió a dar la Alarma de Incendio de inmediato (09:33hrs). El Comandante de la Institución, Sr. Gabriel Huerta Torres, al llegar al lugar y evaluar la magnitud del incendio, procedió a dar progresivamente la segunda, tercera y cuarta Alarma de Incendio a las 09:57, 10:00 y 10:19 hrs. respectivamente, de acuerdo a los trabajos y recursos que iban siendo necesarios para combatir las llamas.

Los “nonos” que efectuaron la primera intervención, posicionaron nuestra bomba en el grifo ubicado en Salvador Sanfuentes esquina Bascuñan Gerrero y desde ahí desplegaron la armada base hasta el carro porta escalas de la Sexta, por donde hicieron ingreso con un pitón de 52mm al techo del segundo piso de uno de los locales afectados por la rápida propagación del fuego.

Al lugar del incendio llegaron 18 Voluntarios de la Compañía, quienes dejando todo de lado, no dudaron en ir a apoyar a los Voluntarios que llegaron en la Máquina al lugar del incendio. Ellos, armaron 2 pitones más por Salvador Sanfuentes para contener el implacable avance de las llamas.

A medida que transcurrían las horas, el incendio no daba tregua, llegando a su punto más crítico, debido a la alta carga de combustible, el difícil acceso a los focos principales del incendio y los múltiples riesgos que en el lugar se concentraban, lo que lo dificultaba el control de la emergencia. Debido a esto, el Sr. Comandante solicita la concurrencia al lugar de máquinas adicionales del CBS, además de apoyo a otros Cuerpos de Bomberos de la Región Metropolitana, concurriendo al lugar el material correspondiente a la 5° y 6° alarma de incendio. A esta solicitud respondieron también los Voluntarios de la Octava Compañía del Cuerpo de Bomberos Metropolitano Sur, quienes reforzaron el trabajo de la Bomba Yungay, desempeñando una espectacular labor y un gran trabajo en equipo por extensas horas, debiendo realizar relevos de personal cada 15 minutos, dejando a los Voluntarios exhaustos. Recién pasadas las 17:00 horas, se pudo decir que el incendio ya se encontraba controlado, por lo que a las 18:30 hrs. la Novena Compañía quedaba con retirada.

Este incendio de gran magnitud movilizó a 32 máquinas, correspondientes a 21 Compañías del Cuerpo de Bomberos de Santiago, más 5 Bombas del Cuerpo de Bomberos de Maipú, 6 de Ñuñoa, 2 de Conchalí, 3 de Metropolitano Sur, 2 de Quinta Normal, 3 de San Bernardo, 4 de la Granja, 1 de Peñaflor y 1 de Rancagua, dando un total de 59 vehículos de emergencia y un tiempo de trabajo de 9 horas continuas de operación. La labor de remoción de escombros y extinción total de los últimos focos del incendio, se prolongó hasta el día siguiente y fue cubierto por las distintas compañías del Cuerpo de bomberos de Santiago en turnos de relevo.

De esta manera, queda de manifiesto la gran magnitud de este Incendio, el cual requirió un despliegue tal, sólo equiparable con el incendio de la Iglesia de la Matriz de Providencia el año 2011, únicas instancias en que el Cuerpo de Bomberos de Santiago ha debido declarar una sexta alarma de incendio desde que se instauró el sistema escalonado de despacho el año 2006. Afortunadamente, gracias al arduo trabajo bomberil desarrollado en la primera línea, la emergencia no fue aún más grande y no hubo víctimas que lamentar, demostrando el profesionalismo de nuestros voluntarios y que la Bomba Yungay está hecha de grandes Hombres. Demostrando además, que, a la hora de combatir un incendio de grandes proporciones, somos una sola y gran institución, los Bomberos de Chile.